sábado, 6 de febrero de 2021

EL RASTRO INESPERADO DEL TEJÓN

 

Texto y fotos J. C. de la Fuente

En las últimas semanas he vuelto a pensar mucho en los tejones, mientras preparaba el taller de rastros que hicimos en el marco del reciente Nature Festival On Line de Ecowildlife.

En realidad hace mucho años que pienso en los tejones. He escrito artículos sobre ellos y tendrán su parcela en el nuevo libro que preparo. Encuentro sus rastros casi a diario recorriendo los caminos del Garraf, pero ha sido preparando el taller cuando he recordado como la primera huella de tejón que encontré en mi vida cambió mi forma de ver el campo y de relacionarme con la naturaleza.

Fue en algún momento de los primeros 90 cuando me empecé a interesar en serio por eso de ser naturalista y, naturalmente empecé a explorar mi entorno más cercano,  a donde me permitía mi economía y mi libertad (mayoría de edad) recién alcanzada.

El vídeo completo de mi presentación en el festival por si lo queréis ver

Rondando por la riera de Cubelles, que es el nombre local del último tramo del río Foix antes de su desembocadura en la playa de mí pueblo. Aquello era lo más salvaje a lo que yo podía aspirar, pues había un trocito de pinar y el resto eran huertos y viñedos, justo antes de la urbanización construida aguas arriba.  En esta parte una par de curvas del río seco formaban unos taludes bastante imponentes en los que había y aún hay una espectacular colonia d abejaruco. Yo me pasaba los ratos husmeando por todas  las madrigueras excavadas allí, sobre todo conejeras, aunque había una par de bocas más grandes que parecía que utilizaba el zorro en época de cría. En la principal, encontraba muchos restos de ovejas y cabras que el raposo debía de pillar en un barranco que el último pastor de la zona usaba como muladar.

Una tarde, en una de las bocas de la presunta zorrera, la más escondida entre la vegetación, lo encontré. Una huella en la tierra suelta de la entrada, perfectamente reconocible, como la de un oso pequeñajo. Yo no tenía ninguna duda de que aquel rastro sólo podía ser de tejón, pensaba mientras la cabeza me daba vueltas. Pero no podía ser. Todas mis lecturas lo situaban en los bosques atlánticos o en Doñana, pero allí, al borde de un cauce seco y en mi pueblo… Pasé muchos días con aquella huella inequívoca de tejón clavada en mi mente.

Esa fue la primera ocasión en la que el rastreo entró en mi vida prácticamente a la vez que el tejón. Seguramente ahí empecé a pesar en serio en ese antiguo arte como una herramienta maravillosa para entender a la fauna, absolutamente a mi alcance si la practicaba y me formaba en ella. Y aquella inesperada huella del mustélido de la máscara empezó a abrir mi mente como sólo hace el rastrear. Creo que aquel regalo del tejón de la riera se lo he podido devolver cuando me he servido del rastreo profesional en trabajos de conservación de la especie. Aprendí a esperar el rastro de una especie donde otros no lo esperan y eso me ha servido para resolver enigmas como el que explicaba en el taller y que nos trajo de cabeza con los accidentes de la balsa de Roquetes.

Por cierto el proximo día 11 de marzo doy una charla sobre la fauna ibérica, si quereis estar presentes via zoom, daros de alta en este enlace.



martes, 15 de diciembre de 2020

CARMONA: LA NECROPOLIS, UN BOTICARIO, EL CALABAZO Y UN FRANCÉS... Y NO ES UN CHISTE

 

Hoy este artículo es más relevante tras el descubrimiento en Tomarés (Sevilla) de anforas cargadas de monedas de bronce de la era romana. Ese hito es, como este artículo, un homenaje a los arqueólogos y antropólogos que cada día realizan su labor con escasos medios y mucha fé.

Todos los farmacéuticos y amigos juntos en la rebotica de una farmacia de Carmona en Sevilla, como ilustra la foto, y el título de ese post, nos puede llevar a error, no es un chiste, todo lo que les cuente hoy, sucedió y es muy interesante, como la cara que nos puso la boticaria cuando nos presentamos 14 personas en su botica a hacernos esa foto, pero es que la ocasión lo merecía, a saber:

LUIS REYES "EL CALABAZO":  "probe" como dirían en el pueblo y medio mago, se dedicaba a recolectar hierbas medicinales allá por finales del siglo XIX en Carmona. Con una vieja azada y una guadaña paseaba cada día por los alrededores de la ciudad buscando su sustento y de vez en cuando, encontraba vasijas y restos de cerámica y otros objetos que fue guardando en su choza. Ni él ni por supuestos sus familiares ni otros del pueblo imaginaron nunca que aquellos objetos podrían tener, cientos o miles de años y que con ellos se iniciaría una colección arqueológica que dio pie a una sociedad, una amistad de años entre un sevillano y un inglés, y hoy a un museo que disfrutamos muchísima gente. El Calabazo fue un salteador de tumbas y un pionero de la arqueología, sin saberlo, a la vez.

JUAN FERNÁNDEZ "ELBOTICARIO":  El boticario de Carmona, hombre culto y coleccionista en sus ratos libres. Conoció al "Calabazo" ya que le encargaba las plantas con las que hacía sus mejunjes y pócimas en la rebotica. Compró durante algunos años al "probe" esas reliquias y antigüedades que este encontraba por las tumbas de lo que hoy es, la necrópolis romana más famosa del sur de España. Primero solo y luego con varios amigos, escarbó y escarbo la tierra amarilla de Carmona y consiguió una gran colección de antigüedades con las que formó una gran colección y son hoy parte importante del Museo de Carmona.Tambien fue impulsor de la Sociedad Arqueológica de Carmona.

EL FRANCÉS: George Edward Bonsor nace en la ciudad francesa de Lille, de donde era su madre, en 1855. Su padre fue un ingeniero inglés que trabajó en las Minas de Riotinto. Quedó tan gratamente impresionado por Andalucía que  animó a su hijo, un poco perdido y desorientado, a marchar al sur y conocerla. Este acompañó a su padre en sus viajes profesionales por Europa, lo que fue esencial en su educación. El viaje fue una constante en su vida. Estudió en la escuela de Bellas Artes de South Kensington de Londres y en la Academia Real de Bellas Artes de Bruselas, formación muy valiosa para sus posteriores investigaciones arqueológicas. En 1880 llega a España y al poco tiempo la visita de una tumba romana con pinturas en Carmona le conmueve tanto que decide consagrar su vida a la Arqueología. Bonsor fue un  pionero, un enamorado de Sevilla y Carmona y de sus mujeres,con una de ellas se casó y murió a su lado cerca de su pasión.

Todos ellos fueron necesarios para el descubrimiento, instigación y conservación  de la necrópolis de Carmona y del gran descubrimiento de la cultura tartésica. "Tartesos fue el nombre por el que los griegos conocían a la primera civilización de Occidente situada en el suroeste de la Península Ibérica. Fue el primer estado organizado que se formó en la Península Ibérica, hacia finales del segundo milenio antes de Cristo, y que adquirió una extraordinaria personalidad política y cultural.
Los tartesos fueron los primeros hispánicos que se relacionaron con los pueblos históricos civilizados del Mediterráneo oriental, llegados al litoral peninsular con propósitos de tráfico mercantil. Por ello y por su riqueza minera, Tartessos alcanzó inmenso poderío. El país de los tartesos es citado en numerosas fuentes históricas siempre como pueblo rico y rebosante de esplendor".

Astarte, la diosa de la que os hable en mi anterior post, fue probablemente la diosa de los descubrimientos de Bonsor. Gracias a todos ellos por su trabajo y gracias a al Junta de Andalucía por hacer el esfuerzo de la gratuidad de todos los museos públicos de la tierra..., es lo mínimo por la cultura de un país: conocer a sus héroes y sus personajes más celebres. Os he dejado más fotos en este enlace. Y si vais a Sevilla contactar con Gargola que os ayudará a planificar la visita.

martes, 1 de diciembre de 2020

INVIERNO EN DOÑANA: VUELVEN LOS ANSARES

 

Con la llegada de las primeras lluvias, el coto de Doñana comienza a tomar el color del otoño,ahora que ya nos acercamos al invierno. Un color necesario ya que este año la sequía se ha apoderado del parque y eso hace que los animales, las plantas y las personas este viviendo un ciclo inusual. En el post anterior os colgué el encuentro con Dardo, el lince macho que hace que nos sintamos tan orgullosos de este entorno de biodiversidad, pero si que es cierto que durante nuestra estancia dentro del parque echamos de menos a las aves, las aves que ya deberían estar llegando.


Ahora que comienzanm a aterrizar los bandos de Ansares comunes (Anser anser) que llegan del norte de Europa así como las grullas (Grus grus) , que se dejan caer desde finales de Octubre. 
La concentración, cada amanecer, de miles de ejemplares en el Cerro de los Ánsares, es una de las fotografías más perseguidas del parque. Estas aves, que se alimentan mayoritariamente de las raíces de una planta acuática de las marismas denominada castañuela, se concentran cada amanecer en estas dunas para ingerir arena con la que trituran las partes duras de esta alimentación vegetal y purgan su estómago, ya que carecen de jugos gástricos.

En esta última visita no vimos todavía ninguna pero si vimos una concentración de más de 2.000 Moritos (Plegadis falcinellus) miles de gaviotas reidoras (Larus ridibundus) diversas especies de garzas y cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) alimentándose tras un tractor que “baretaba” la tierra del arrozal pero lo más curioso fue detectar al presencia de nueve cigüeñas negras (Ciconia nigra) en su última parada antes de emigrar a África y un curioso visitante que hacia años no se dejaba caer por el parque (según nos contaron), un Ibis Sagrado (Threskiornis aethiopicus) confundido entre los miles de moritos. Todo un hallazgo en esta visita .

El próximo 18 de diciembre nos bajaremos, con Ecowildlife de nuevo a darles la bienvenida, si el año es bueno de lluvias y de comidas pueden llegar a bajar más de 70.000 ejemplares de la anatida. Os dejo la información en este enlace por si os apetece veniros.

lunes, 2 de noviembre de 2020

LA COVA DELS CAVALLS. ARTE RUPESTRE LEVANTINO



                                  El Barranco de la Valltorta con vistas al abrigo de la Cova dels Cavalls

Salimos de nuevo con esas escapadas que nos lleva a descubrir rincones de España, de su biodiversidad y de su naturaleza sin límites y esta vez buscamos refugiso de nuestros ancestros en el Levante Mediterráneo, en Castellón..

Si obvias la valla metálica que se ha tenido que colocar para evitar el vandalismo, bajar al abrigo que vuela sobre el barranco seco por la grieta entre la roca tiene un efecto de paso entre dos mundos. Un geólogo nos dirá que aquella abertura es una diaclasa, pero para ti, en ese momento es sin duda un túnel por el que viajas en el tiempo. Ellos, los pobladores mesolíticos de las montañas de Castellón bajaban por allí mismo al lugar que vamos a visitar y donde nos dejaron pistas de cómo era su mente.
La espectacular grieta por la que se accede a la cueva

Por el camino que lleva a la cueva, en una de las grietas en la caliza hay una letrina de gineta. Llegamos a la pared sobre una pasarela metálica y nuestro guía nos explica lo que el expolio absurdo ha dejado de una maravillosa escena representada con ocre en la roca. Se trata de un arte narrativo en el que los artistas, hombres o mujeres, cuentan un relato de caza. Un rebaño de ciervos, quizá otoñal pues aparecen agrupados como en la berrea, un macho de gran cornamenta, numerosas hembras y algún recental, huyen acosados por arqueros que los empujan barranco abajo hacia una emboscada.

                      El espectacular conjunto principal replicado tal y como se descubrió

Nos sentimos enormemente privilegiados por tener a veinte cm de los ojos el producto de la imaginación de aquellas gentes misteriosas. Seguramente no lo pretendieron pero cuentan una historia a un público que vive 60 siglos después. Aun así, no es posible dejar de pensar que hay en esas manchas de ocre en la roca el mismo afán de perdurar que quien escribió al lado “Antonia. 14 de agosto 1936” Grupos de humanos que poblaron las tierras mediterráneas, más amables después de la retirada de los hielos glaciares. Aún integrados en los ecosistemas como depredadores, aquellos humanos recorrían ya el camino de no retorno hacia el Neolítico. 

De vuelta, circulamos a última hora de la tarde por una carretera nacional que atraviesa esta región montañosa. En un tramo que discurre por un puerto, se están haciendo grandes obras públicas, construyendo puentes que salven los barrancos. Los trabajadores aún no han acabado su jornada y nos sorprende observar a una cabra montesa en un talud levantado por las obras a poca distancia de ellos. Observar a las mismas cabras que pintaron y cazaron aquellos estilizados arqueros tocados con plumas en estos mismos barrancos resulta esperanzador, pues a pesar del tremendo poder transformador de nuestra especie, la vida salvaje aún sigue ahí. 

Estas pinturas como otras muchas del Levante español, han sido reconocidas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

JOSÉ CARLOS DE LA FUENTE


Pintura original que representa una cierva herida por las flechas de los arqueros que la acosan

domingo, 11 de octubre de 2020

EL NATURALISTA ALEXANDER VON HUMBOLD EN CANARIAS

 

Alexander von Humboldt, naturalista, descubridor y explorador alemán de la Era de los Descubrimientos europea,  fue miembro de una familia de hugonotes de larga tradición que emigró de Francia a Prusia, como refugiados calvinistas.   Estudió en Francfort y de allí se trasladó a Gotinga, donde conoció a Georg Forster, miembro de la segunda expedición de Cook alrededor del mundo, y al botánico alemán Karl Ludwig Willdenow, quien lo introduce en la geografía de las plantas. Después de sus estudios fue nombrado asesor del Departamento Pruso de Minas, llegando al cargo de jefe de la región de Franconia en 1793. En esta época se vio influenciado por las ideas liberales y mantuvo un estrecho contacto con Goethe, Schiller y Loder. 

A finales de 1796, tras heredar una fortuna de su madre, se retiró de su puesto para dedicarse exclusivamente a viajar y estudiar la naturaleza. Y esta es una pequeña parte de la biografía de alguien que transformó el mapa mundial de las plantas y de la geografía y al que tuvimos el honor de tener por España una temporada. No debemos olvidar que en aquella época en “España no se ponía el sol” y Alexander debía viajar por el mundo

En marzo de 1799, acompañado de un joven botánico francés, Bonpland, se viene a España para pedir permiso al rey Carlos IV para explorar sus colonias en América, obteniendo un amplio pasaporte para mayor satisfacción de Humboldt, a quien ya se le habían frustrado varios viajes por los disturbios políticos de la época. Humboldt y Bonpland se embarcaron a bordo de la nave  Pizarro que partió del puerto de La Coruña el 5 de junio de 1799. Navegaron a través del Atlántico pasando por las Islas Canarias, donde aprovecharon para realizar una excursión al Pico del Teide y efectuar otros estudios locales. El resto de la expedición es de sobra conocido y sus 30 volúmenes imprescindibles para cualquier naturalista que se precie.

El próximo mes de Diciembre salimos en una curiosa expedición  a Tenerife y La Gomera para conocer sus actividades. Toda la información en este enlace.

Si os apetece os dejo un vídeo de cetáceos que Humbold también descubrió en el sur de Tenerife

jueves, 17 de septiembre de 2020

RASTREANDO LINCES

“Salado” es el bicho más lacio de todo Doñana- me dijo Antonio Lancho una mañana de septiembre mientras recorríamos la Raya Real a su paso por el Coto del Rey, rastreando a un joven macho de lince ibérico. El rastro del “gato” hacía evidente que Salado era “más perro que la chaqueta de un guarda” No llegaba a andar cincuenta metros por la arena sin que encontrásemos el sitio donde se había dejado caer. “Como no van a estar canijos aquí los linces con lo lacios que son, quillo. No como esos tigres que hay en Andújar, todo el día montaña arriba montaña abajo”. 

“Salado” desapareció en el año 2008 en el transcurso de una cacería de descaste de zorro, conocida en la zona como “zorrería”. Sólo se pudo encontrar su collar transmisor manipulado. En 2010, se encontró un lince muerto en la Dehesa de Abajo que se pensó que podía ser "Salado". No sé si al final se pudo confirmar. Recientemente, otros dos jóvenes linces han muerto en el asfalto. Entre ellos el carismático Platero, que ha sido atropellado precisamente en la Dehesa de Abajo. Mismos animales y mismas amenazas, y aunque es cierto que se ha conseguido aumentar la población de esta especie a números que hacen albergar esperanzas, es necesario luchar por eliminar las causas no naturales por las que nuestros linces mueren. 

El furtivismo, que de tanto en tanto nos indigna con casos de gatos tiroteados, parece ser residual, pero las carreteras se cobran absurdamente cada año decenas de linces. En ocasiones pienso que si a estas alturas, después del brutal esfuerzo de gente que se deja la piel por la conservación del lince ibérico y de la ingente cantidad de millones de euros empleados, si no somos capaces de contener el dedo en el gatillo o reducir la velocidad cuando atravesamos un paso de linces, sólo es cuestión de tiempo revertirla a especie en peligro de extinción.
Recorrer los maravillosos espacios de Doñana y rastrear y observar al lince es uno de los privilegios de los que amamos la fauna ibérica. En estos tiempos en los que las noticias de una pantera fantasmal que se pasea por Granada, muy probablemente una ficción alentada por los medios, atrae la atención de millones de españoles es bastante triste comprobar que la muerte de linces atropellados, nuestros verdaderos “grandes” felinos salvajes, pasa bastante más desapercibida para la opinión pública.

José Carlos de la Fuente

lunes, 14 de septiembre de 2020

HUESCA: EL QUEBRANTAHUESOS



En el Parque Nacional de Ordesa y el Monte Perdido vive un ave única en el mundo: el quebrantahuesos (Gyapetus barbatus) la única ave osteófaga del planeta. Su nombre común, Quebrantahuesos, proviene de la particular técnica de romper los huesos el aire en zonas rocosas. De este hermoso ave solo quedan unos 130 ejemplares en la zona de Europa  que viven en el Pirineo en las dos vertientes, la de Francia y España, se estima que en todo el mundo viven unos 10.000 ejemplares repartidos por las principales cordilleras del planeta. Desde hacer unos años se está reintroduciendo con éxito en la Sierra de Cazorla y en los Picos de Europa en España.

El Alimoche que nos visita en verano





























La  mejor zona para verlos son el parque y sus  entornos, en primavera y verano recorriendo las altas cumbres y en invierno en zonas más bajas como Los Cañones y la Sierra de Guara o la Garganta de Escuaín, las dos en Huesca. Los avistamientos que os traigo fotos  en esta entrada estas realizados desde los miradores de Escuaçin, que junto con los miradores de Rebilla son dos observatorios imprescindibles para el birdwatcher.  En la A138 que nos lleva hasta la localidad de Ordesa, una vez pasado el núcleo de casas de Hospital de Tella, un desvío nos conduce por una carretera de montaña estrecha hasta las casas de Rebilla y unos  100 metros antes de llegar , un parking y unos carteles informativos nos conducen a los miradores. Es  un kilómetro y medio de senda con la garganta de Escuain enfrente y el macizo rocoso del Gran Capitán como compañero, desde los miradores y con los prismáticos a mano podremos observar Buitres Leonados, Halcones peregrinos, grajas piquigualdas, cuervos y a los grandes señores del aire, el águila real y el quebrantahuesos, recomiendo esta excursión por la mañana con el sol a nuestras espaldas.

Por la tarde podemos acercarnos a la otra cara de la garganta, retrocedemos hasta Tella y en la carretera que nos lleva al Parque Nacional, otro desvió nos acercará, por otra carretera muy estrecha, a los Miradores de Escuain. A la caída de la tarde los buitres y quebrantahuesos regresan sus nidos en los roquedales de la garganta. Este sendero solo tiene unos quinientos metros y vistas impresionantes sobre la garganta.Si tememos suerte y vemos las aves, este es uno de los más recomendables birdwatchings de espacios naturales españoles.

Esta y otras escapadas la tenéis en la web de Ecowildlife donde tenemos un calendario de salidas para este otoño- invierno y una revista que os podéis descargar de forma gratuíta.